Invocan a los animales a la mesa, unos duermen en los platos, otros solo se sientan.
El resto de la noche solo fue diarrea verbal, nada más, entre tantas risas de plástico
¿a quién no le daría indigestión?... cosas obvias, más cosas obvias, leo en la cara
de los presentes que nadie quiere estar allí, pero no se puede hacer más.
En la sala solo queda rastro de papeles rotos, como si un huracán hubiera pasado
por ahi, y luego pienso en los árboles que perecieron para terminar en eso.
Regalan optimismo en pequeñas tarjetas, en vacíos abrazos, en forzados besos...
estoy toda sucia entre tanto cariño.
Siempre alguién falta.
Luego se olvidan y listo,
como si nada hubiera pasado.
1 comentario:
La cena termino:
Nadie quiere levantarse, el ambiente pesado los obliga como presionados por algo un poco mas fuerte que la sugestión de la marea de palabras que nadie dijo, todos se miran como atontados por el ritmo rápido de los brotes de hermosos arboles que solo quieren huir de esos trozos de plástico para penetrar en tu mente, y la sonrisa que se dibuja en los aquí presente, me recuerda un cuadro que nadie quería pintar por no sentirse aptos, la risa comienza por el mas pequeño y termina en el mas pequeño, pasando por el que puso solo el pequeño renacuajo victorioso, la dama de vestido rojo y amplio que puede escuchar incluso a las paredes y los demás pequeños que ya no son pequeños y... es mas, son mas grandes de lo que ellos mismos imaginaron que serían. Sentados alrededor del fuego que hace años se prendió y nadie se ha siquiera atrevido a intentar sofocarlo, queremos sentir mas que el año pasado y menos que el que sigue, pero siempre es igual, nada puede superarlo y nos esforzamos por que se mantenga; Suele haber un pequeño ser intruso que se come los cordones industriales de quien deja la puerta abierta, pero para eso estamos (para esto estoy), y el papel que queda en el suelo, es el mismo que se utilizara el año que viene, y el mismo que hace ya años llevamos viendo (¿y pueden creer que los demás ni siquiera se han dado cuenta?) solo quien lo pensó y yo, quien lo medito.
El tiempo se ha acabado y para mi solo fueron segundos, camino a mi cama con la casa oscura y un olor a menta que cae desde el cielo y que sube desde el suelo, me siento como lleno, me gusta lo que pasa aquí y me gustaría que siga siendo así por siempre, entonces se me ha ocurrido
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